Este espacio es mi blog de sabiduría: no pretendo tenerlo todo controlado. En cambio, estoy anotando lo que aprendo con cada proyecto. Cada entrada será, esencialmente, un resumen honesto de tropiezos, descubrimientos y herramientas que finalmente empiezo a entender.
Proyecto 1: Blurgy
Blurgy fue mi primera extensión de Chrome. La idea era simple en mi cabeza y se complicó tan pronto como toqué código real: los permisos, el manifest, el popup, el content script, publicar algo que otro humano pueda instalar sin romper su navegador… Todo eso fue Blurgy.co y el ecosistema alrededor del proyecto.
Luché mucho con Cursor (sí, eso; si lo usas mucho, conoces el dolor; si no, imagina la parte del flujo que te hace sudar a las 3 AM).
Al principio, creé un monstruo: algo que funcionaba a medias, crecía en todas direcciones y era difícil de explicar incluso para mí. Luego seguí editando con Cursor sin estar totalmente seguro de lo que hacía cada pieza. Cometí muchos errores y muchas ineficiencias: refactorizaciones innecesarias, pruebas a ciegas, soluciones copiadas que no encajaban. Pero también fue muy divertido: ver al monstruo responder poco a poco y empezar a leer errores con menos pánico.
Conclusiones clave de Blurgy
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Lee la documentación antes de añadir otra dependencia salvaje.
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Versiona y prueba en un perfil de Chrome limpio antes de cantar victoria.
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Pasos pequeños: un cambio que compile, un flujo que tenga sentido, luego pasa al siguiente.
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La verdadera sabiduría aquí no es "no fallar nunca", sino documentar el fallo para que no se repita en vano.
Si estás leyendo esto en el futuro: el próximo proyecto tendrá su propia entrada y su propio caos organizado. Gracias por unirte al experimento.